Cómo mantener la casa fresca en verano

Cómo mantener la casa fresca en verano

A pesar de estar en pleno en siglo XXI, aún son muchos los hogares que no cuentan con aire acondicionado. O pueden tenerlo pero sus inquilinos no desean que la máquina les deje una buena subida en la factura de la luz. Por suerte existen un par de trucos con los que conseguir que nuestra casa esté fresquita y no sufrir los efectos de los cuarenta grados que hacen en el exterior.

En primer lugar conviene que durante el día dejes las persianas bajadas, las ventanas cerradas y los toldos echados. Con ello logramos crear un efecto sombra que reducirá la temperatura interior hasta seis grados. Asimismo, si cuentas con cortinas oscuras aprovéchalas y ciérralas, ya que impide que entre calor.

Abre las ventanas por la noche para aprovechar que entre el aire fresco. En concreto, las ventanas enfrentadas. Así lograrás crear corriente. De igual manera cambia las sábanas por unas de algodón y cubre con una tela suave y blanca los cojines o los sofás.

Si durante el día hay aparatos eléctricos que no utilices, apágalos porque son una fuente de calor. Y evita cocinar, lavar la ropa o ducharte con agua caliente en estas horas si no quieres llenar la casa de vapor.

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